De boda en boda

Sí, amigos del internec (¿queda alguno por ahí?), sigo vivo. Los motivos por los cuales no he posteado nada en estos últimos tres meses han sido varios: desde mi crónica apatía y pereza hasta la organización de mi casa y mi boda, pasando por un curso del trabajo que me ha tenido liado durante semanas hasta última hora de la tarde.

Sin duda alguna, lo que más tiempo y energía me roba es todo lo relacionado con la casa. Estamos haciendo unas pequeñas reformas en cocina y baño y estamos todo el día pendientes de que las cosas se hagan como queremos, de que los materiales lleguen a tiempo… Pendientes, en resumen, de que todo salga bien. Ahora, con el horario de verano, tenemos más tiempo para hacer cosas pendientes pero aún así vamos corriendo de un lado a otro. Con los fines de semana no podemos contar porque entre despedidas de soltero, eventos familiares y bodas ajenas tenemos todos copados hasta nuestra propia boda.

Especialmente fuerte es lo de las bodas ajenas: hasta 9 tenemos este año. Digo 9 porque ésas son las ineludibles, a las que no podemos faltar. Las de amigos de toda la vida y primos que son casi hermanos. De momento, ya llevamos tres y el pastizal que nos hemos dejado es fino. Porque organizar una boda es un pastón, pero para los invitados no es moco de pavo. No soy nada tacaño y menos aún para hacer un regalo, y si a eso le sumamos el modelito de mi niña, con sus respectivos zapatos, la boda ya es una cantidad a tener en cuenta. Gracias a Dios, podrá repetir vestido en varias de ellas. Lo malo es que eso que nos podríamos ahorrar lo compensan los gastos de hotel y desplazamiento, ya que tenemos varias fuera de Madrí. Lo peor de todo es que de las seis que nos quedan, cuatro son el mismo mes (una por finde). Y dicho mes coincide justo con nuestra mudanza a nuestro nuevo hogar, con los gastos que ello conlleva de muebles, accesorios, etc. Vamos, que durante un par de meses voy a currar para pagar regalos de boda.

A ver cómo sale todo.

6 Responses to “De boda en boda”

  1. Ponzonha Says:

    Enhorabuena. Paciencia, mucha paciencia es lo que te deseo.
    Pues si te parecen gastos las bodas en La Capital, imagina en el Norte, donde tenemos mucha más fama de casarnos por todo lo alto…

  2. El Duque Says:

    Muchas gracias, Doc. Y sí, paciencia es la clave. Ha habido ya una serie de momentos en los que me ha evitado una buena bronca (con la parienta, con nuestras familias…). Cuando más necesaria es es precisamente en los momentos en los que alguien trata de ayudarte pero tú estás hasta los mismísimos y no te apetece seguir pensando en la boda. Que lo hacen con toda su buena intención, pero hay momentos en los que quieres desconectar del asunto “boda”.

  3. Gohan Says:

    Ufff, vaya brown, por suerte soy demasiado joven todavía tanto para casarme como para tener bodas a las que asisitir. Aunque no sé que me da que el año que viene quizá tenga que asistir a un par de ellas, espero estar preparado para entonces, sobre todo económicamente porque para ganas de juerga no hay problema.
    En cierto modo eso de las nueve bodas junto con mudanza me ha recordado a las 12 pruebas de Asterix. Suerte, la vas a necesitar.

  4. El Duque Says:

    Jajaja, muy bueno lo de Asterix, Gohan.

    Lo malo de las bodas es que en los grupos de amigos, al menos en el mío, una vez que se abre la veda va uno detrás de otro.

  5. ElGekoNegro Says:

    Me ha satado todo en el feed hoy. Se ve que hay que desengrasarlo.
    Tengo una boda en septiembre. Es un asco. El traje me queda fetem, no hay duda. Pero me termino cansando de que todas me miren con ojos deseosos. ¿En fin, qué le voy a hacer?

  6. El Duque Says:

    Haz como yo, Geko: cásate.

Leave a Reply