¿Esta mierda de país? No, de sociedad
Thursday, November 27th, 2008Hay ocasiones en las que pienso que la sociedad española es estupenda y fantástica: casi todos somos muy comprometidos, muy demócratas, muy respetuosos y muy buen-rollistas. Pero luego caigo en que no es así. En que no es más que una pose, que en realidad no es así. La sociedad española es, según mi parecer, una de las peores de Europa: somos un rebaño de mansos borreguitos de Norit que los políticos manejan a su antojo.
“Yo no, yo tengo criterio” estarás pensando. Pues siento decirte que eso no sirve de absolutamente nada. Está muy bien que tengas tu propio criterio, que te informes por distinas vías de lo que se cuece y que seas capaz de razonar el porqué de las cosas. Pero a la hora de la verdad, no eres más que una oveja negra en mitad de un inmenso rebaño (43 millones de ovejas). Tú podrás tener claras tus ideas, saber a ciencia cierta que tenemos la peor clase política de occidente y los más polarizados y parciales medios de comunicación de Europa. Bien por ti, enhorabuena. El problema reside en que el 95% de tus compatriotas (al menos de aquellos que tienen derecho al voto) no son como tú. Ellos carecen de sentido crítico, creen a pies juntillas lo que les digan los suyos y rechazan todo aquello que venga de los otros. Un rebaño que reacciona cuando le agitan delante de la cara la bandera de los suyos. Entonces sí que semos comprometidos y nos remangamos dispuestos a atacar aquello que se nos ha señalado. Y los políticos se ríen de ti en tu cara, ya que reaccionas tal y como ellos habían planeado. Y, cuando esto ocurre, sólo puede decirse que la sociedad está enferma. Enferma de ceguera intelectual. No puedo evitar sentir una enorme envidia por lo que ocurre en otros países y una profunda tristeza por el panorama que tenemos aquí. ¿Alguien se imagina a un afiliado del PP votando al candidato del PSOE, o viceversa? ¿Alguien se imagina a Felipe González pidiendo el voto para Rajoy? La sola idea me hace partirme de risa.
Y aquí viene lo grave: a los políticos todo les sale gratis. ¿Alguien cree que, por ejemplo, el alcalde de La Coruña pagará electoralmente (ahí les duele) la gilipollez de proporciones bíblicas que soltó el otro día (que es lo que me ha encendido y lo que ha motivado este post)? ¿Que tendrá un mínimo de decencia o vergüenza y se disculpará, presentando acto seguido su dimisión? Radicalmente no. Porque sabe que las próximas elecciones municipales, miles de coruñesas que hablan castellano o que son maltratadas le volverán a dar el maná de su voto. Porque él es de los suyos. Porque si no le votan igual ganan los otros. De esta manera funcionamos en España: no se vota a favor de algo, sino en contra de alguien. Se vota con el corazón, no con la cabeza. Y lo mismo es aplicable en sentido inverso, que conste.
Así somos, y así nos va.
P.D: ¿Y las feminazis? Como suele decirse, “ni están, ni se las espera”. Se ve que, en este caso, lo progre ofende, pero menos.

