Archive for July, 2008

Holiday

Thursday, July 31st, 2008

Señoras y señores, hoy a partir de las 14:30 comienzan oficialmente mis vacaciones. Volveré por aquí el día 18 de agosto, pero no quisiera despedirme sin dejar una canción para que ustedes la disfruten. “Holiday” de Green Day. Escúchala y, después, atrévete a decirme que no te gusta el rock and roll.

Holiday - Green Day

Duda iPod-era

Thursday, July 31st, 2008

A ver si alguien me puede ayudar. Resulta que hace un par de semanas me abrí una cuenta en Barclays y por el mero hecho de hacerlo y domiciliar la nómina y 3 recibos, me regalaron un iPod Touch de 16GB (con lo que mi duda existencial consumista ya no es tal). Pues bien, resulta que tengo varios discos de distintos artistas, todos ellos con el mismo nombre (”Greatest Hits”). En iTunes no hay problema, pero cuando navego con CoverFlow en el iPod, me sale un único disco con ese nombre, como si fuera sólo del primer artista, dentro del cuál están toooodas las canciones pertenecientes a algún “Greatest Hits”. Me jode bastante, ya que me he tirado bastante tiempo buscando las portadas de los discos, etiquetando bien las canciones, etc. He probado de todo, pero no hay manera. ¿A alguien más le pasa o soy sólo yo? Supongo que en un iPhone será parecido. Help, please!

Es cuestión de educación

Wednesday, July 23rd, 2008

Todos los días cojo el metro para ir a trabajar. Antes, cuando iba a las oficinas centrales, apenas hacía 10 minutos de trayecto. Pero desde que me toca ir a las oficinas del cliente, mi media horita de ida y otra de vuelta no me las quita nadie. El caso es que, dentro de los millones de muestras de mala educación que te puedes encontrar a diario (gente que empuja a otros para pasar sin mediar palabra, gente que no se queda a la derecha de las escaleras para que el resto pueda pasar a su izquierda, etc.), hay una que me toca especialmente los cojones: el no cederle el sitio a otra persona.

Será que soy tonto o un pringao, pero normamente no suelo sentarme cuando voy en metro. Si hay un par de sitios libres cuando entro en el vagón, directamente me quedo de pie. No soy de esos que están como toros en toriles, esperando que se abran las puertas para arrollar a los que intentan apearse y conseguir su preciado asiento. ¿Que por qué no me siento? Pues porque sonsidero que seguramente habrá alguien que necesite el asiento más que yo. Sea una pobre abuelita, una señora con un niño pequeño en brazos o alguien lesionado. Soy joven y por estar 20 ó 30 minutos de pie agarrado a la barra no voy a desfallecer. Por eso me jode ver cómo algunas personas se sientan y cuando, por ejemplo, entra un señor mayor en el vagón, se hacen los locos: no levantan la vista del suelo o del libro (cuando hace un segundo lo han hecho para mirar a dicho señor), miran para otro lado, etc.

Pero si hay un caso que me jode, es cuando entra una mujer embarazada y no se levanta ni Dios. Y da igual que no haya casi nadie de pie y se vea claramente el pedazo de bombo que lleva. Nadie se levanta. La primera vez que lo vi, pensé “bah, un caso aislado”. Pero es que durante el último mes me he cansado de verlo. Resulta que a la hora que vuelvo a casa, suelo coincidir con una chica, no mucho mayor que yo, de no más de 30 años en evidente y avanzado estado de gestación (siempre me ha molado esta expresión). El colmo viene cuando la pobre llega sudando por los 35 grados de la calle y los 10 extra que le proporciona el niño que lleva dentro. He visto chavales jóvenes (hijos de la gran puta) que por seguir sentados al lado de su “churri” (seguro que le llaman así) son incapaces de hacer siqueira el amago de cederle el sito. Así que, como ya me tocaba los cojones, ayer ideé un plan (”Me encanta que los planes salgan bien”). Como la susodicha se sube una parada después de la mía, nada más entrar al vagón busqué un sitio libre. Dio la casualidad de que el único sitio libre estaba en mitad del vagón y ella subió por uno de los extremos. Nada más entrar ella, la historia de siempre, con el agravante de que llevaba un libro del estilo “El niño que va a nacer” con una foto inmensa de una mujer embarazada en la portada. Lo peor de todo fue ver cómo la pobre lo tiene asumido y apenas se molestó en echar una ojeada buscando sitio, apoyándose en la pared casi al instante. Fue entonces cuando yo me levanté y, sin apartarme de mi sitio, me dirigí a ella con un sonoro “perdona, siéntate aquí” que pudo escuchar todo el vagón. La cara de vergüenza de todos los que ocupaban los asientos más cercanos fue impagable. Pero lo fue aún más la de ella, que al “Muchísimas gracias” que dijo añadió un enorme agradecimiento en su mirada y una preciosa sonrisa (las embarazadas tienen un brillo especial en la cara y la mirada). Y no lo hice por dar una lección a nadie, sino por simple y pura educación. Es sólo cuestión de eso.

Movistar, o cómo ignorar a tus propios clientes

Thursday, July 10th, 2008

Miro las tarifas con las que Movistar va a comercializar el iPhone y no salgo de mi asombro. En primer lugar, tiene narices que el primer día que la página dedicada al teléfono del tito Jobs está activa, sólo dure unas horas y ahora mismo esté caída.  

En segundo lugar, alucino con que la única opción que ofrezcan a sus propios clientes para comprarlo sea un insulto de semejantes proporciones. Es llamar(nos), a los clientes que llevamos años con ellos, estúpidos o decirnos claramente que se la sudamos. Así de simple. Me parece de chiste que con el programa de puntos te salga más caro que de cualquier otra forma. Vergonzoso. Es triste, pero la única solución para tener el iPhone conservando mi número va a ser solicitar una portabilidad a otra compañía y volver a pedirla luego a Movistar. Lamentable. 

Yo no lo habría dicho mejor

Tuesday, July 1st, 2008
Disfrutadlo joder, que esto es la hostia, joder.

Iker Casillas, ayer en Colón.