Falopécico
September 29th, 20091. adj., m. Dícese de aquél que deja el urinario (meadero de pared, para entendernos) lleno de vello púbico al miccionar.
Yo
1. adj., m. Dícese de aquél que deja el urinario (meadero de pared, para entendernos) lleno de vello púbico al miccionar.
Yo
Anoche murió la persona con la que descubrí la música. La que me hizo apreciarla y amarla siendo un niño. Probablemente, la primera persona a la que admiré. Si me preguntaran quiénes eran mis ídolos cuando era un pequeño, no tendría dudas: Emilio Butragueño y él, el Rey del Pop.
El creador de uno de los vídeos más míticos de la historia. Y no, no me refiero a “Thriller”, sino a esta obra de arte que es “Smooth Criminal”. El responsable de una de las mejores actuaciones en directo jamás llevadas a cabo.
Anoche murió Michael Jackson. Larga vida al Rey.

Por ir de crecidos, a casita
O PWNED, o EPIC FAIL. Lo que más os guste.
Desde que me enviaron a trabajar a las oficinas del cliente hace ahora justo un año, disfruto de ciertas ventajas, como el tener una cafetería en el mismo edificio. Pero una cafetería de las de verdad, con su barra y todo. Nada de esos espacios ocupados por dos máquinas de café y otras dos dispensadoras de diveros tipos de comida. Como decía, esto es una ventaja porque, ya que madrugo bastante y por las mañanas soy lento como el caballo del malo, puedo desayunar allí tranquilamente. Mi desayuno habitual consiste en un café con leche y una tostada con mermelada y mantequilla. Cosas que jamás tomaría en mi casa por la falta de tiempo.
Lamentablemente, toda moneda tiene dos caras y este caso no iba a ser una excepción. Con todo lo bueno que está el café aquí (ni quemado, ni fuerte), no sé que coño tendrá porque su efecto en mi organismo es el equivalente al que tendría un buen chorro de salfumán en una tubería atascada. Desde hace exactamente un año, decía, desayuno aquí. Y desde hace exactamente un año, no hay día en el que al echar mi cagada de media mañana no tenga que tirar de escobilla para eliminar los derrapes. Y esto para una persona como el que esto escribe, acostumbrada a deponer cosas sólidas como robles, es algo nuevo y desagradable.
Sí, amigos del internec (¿queda alguno por ahí?), sigo vivo. Los motivos por los cuales no he posteado nada en estos últimos tres meses han sido varios: desde mi crónica apatía y pereza hasta la organización de mi casa y mi boda, pasando por un curso del trabajo que me ha tenido liado durante semanas hasta última hora de la tarde.
Sin duda alguna, lo que más tiempo y energía me roba es todo lo relacionado con la casa. Estamos haciendo unas pequeñas reformas en cocina y baño y estamos todo el día pendientes de que las cosas se hagan como queremos, de que los materiales lleguen a tiempo… Pendientes, en resumen, de que todo salga bien. Ahora, con el horario de verano, tenemos más tiempo para hacer cosas pendientes pero aún así vamos corriendo de un lado a otro. Con los fines de semana no podemos contar porque entre despedidas de soltero, eventos familiares y bodas ajenas tenemos todos copados hasta nuestra propia boda.
Especialmente fuerte es lo de las bodas ajenas: hasta 9 tenemos este año. Digo 9 porque ésas son las ineludibles, a las que no podemos faltar. Las de amigos de toda la vida y primos que son casi hermanos. De momento, ya llevamos tres y el pastizal que nos hemos dejado es fino. Porque organizar una boda es un pastón, pero para los invitados no es moco de pavo. No soy nada tacaño y menos aún para hacer un regalo, y si a eso le sumamos el modelito de mi niña, con sus respectivos zapatos, la boda ya es una cantidad a tener en cuenta. Gracias a Dios, podrá repetir vestido en varias de ellas. Lo malo es que eso que nos podríamos ahorrar lo compensan los gastos de hotel y desplazamiento, ya que tenemos varias fuera de Madrí. Lo peor de todo es que de las seis que nos quedan, cuatro son el mismo mes (una por finde). Y dicho mes coincide justo con nuestra mudanza a nuestro nuevo hogar, con los gastos que ello conlleva de muebles, accesorios, etc. Vamos, que durante un par de meses voy a currar para pagar regalos de boda.
A ver cómo sale todo.
Le tomo prestado este meme a la señorita Fi2.
Eso es todo. No se lo paso a nadie en concreto. Al igual que hice yo, el que quiera que lo siga.
Pos eso. Acabo de meterme para buscar algunos torrents que descargarme luego en casa y he visto que han vuelto a abrir el registro. Para todos aquellos que no encuentran invitaciones.
ACTUALIZACIÓN: Registro abierto cerrado: www.demonoid.com
No soy precisamente un ejemplo de constancia en lo que a mantenimiento del blog se refiere, lo sé mejor que nadie. Pero lo que me ocurre últimamente es exagerado: en el trabajo apenas tengo tiempo para pensar (y no digamos ya para escribir) un post decente, pero es que al llegar a casa nada me da más pereza que sentarme a estrujarme los sesos para escribir algo mínimamente digno. No es que esté cansado, es que todo me da pereza. Salir a la calle a hacer cosas pendientes, responder mails, leer… Hasta ver capítulos atrasados de series me da pereza. Estoy totalmente desganado y no sé por qué. ¿Cómo romper esta rutina claramente negativa?
De un tiempo a esta parte, vengo observando la eclosión de una nueva “raza social”. No es tanto el nacimiento como la evolución de algo muy conocido por todos: las peluqueras, esteticiennes o poligoneras. Para el que no lo sepa, todas estas palabras describen a un mismo tipo de ¿mujer?. Sus características básicas son:
Estos, como digo, son los elementos comunes a estos elementos sociales. Pueden llevar ciertos añadidos como lo son el novio macarra que usa el casco de la amoto a modo de codera, tatuaje tribal en el final de la espalda, etc.
Pero vayamos al grano, que para eso escribo el post. Últimamente, este tipo de seres han cambiado sus entornos naturales de acción. Si antes se las tenía controladas en ciertos lugares, ahora se han echo con el control de dos sitios muy específicos: las franquicias Body Belle y, aunque se parece pero no es lo mismo, la sección de perfumería de El Corte Inglés.
Os aviso para que no os pille por sorpresa. De nada.